Este martes 3 de noviembre de 2026, los estadounidenses votan en las elecciones de medio mandato, en las que se disputa el control del Congreso y se eligen cargos estatales y locales. La fecha sigue una regla federal vigente desde hace casi dos siglos: los comicios se realizan el martes posterior al primer lunes de noviembre.
La jornada no se fijó al azar. En 1845, el Congreso estableció una fecha común para que los estados eligieran a los compromisarios presidenciales; más adelante, la regla también se aplicó a las elecciones legislativas.
Una fecha común para las elecciones
Antes de la ley de 1845, cada estado podía organizar la votación presidencial en distintos días dentro de un periodo de varias semanas. Un calendario disperso abría la posibilidad de que los resultados conocidos en unos lugares influyeran en las decisiones de quienes votarían después.
La primera elección presidencial con una jornada unificada se celebró el 7 de noviembre de 1848. En 1872, el Congreso dispuso que las elecciones para la Cámara de Representantes siguieran la misma fecha; después de que los votantes comenzaron a elegir directamente a los senadores, sus comicios también se alinearon con ese calendario.
Por qué noviembre y por qué martes
En el siglo XIX, Estados Unidos era una sociedad principalmente agrícola. Noviembre ofrecía un intervalo entre el final de la cosecha y la llegada del invierno, y evitaba las épocas más intensas de siembra y cultivo.
El martes se consideró práctico para quienes vivían lejos de los centros de votación y necesitaban viajar para llegar a las urnas. La elección del día posterior al lunes también evitaba que la jornada coincidiera con el domingo, que para muchos era de descanso y asistencia a la iglesia.
La fórmula «el martes después del primer lunes» evita, además, que las elecciones caigan el 1 de noviembre. Ese día podía ser relevante para comerciantes que al comienzo del mes cerraban o revisaban sus cuentas.
Una tradición que sigue vigente
En las elecciones federales de medio mandato se renueva toda la Cámara de Representantes y una parte del Senado. La composición del Congreso que resulte de la votación influye en qué partido tendrá la mayoría en cada cámara durante los dos años siguientes.
Aunque las condiciones de vida y trabajo han cambiado desde 1845, el calendario electoral permanece. Así, la jornada de este 3 de noviembre combina una competencia política actual con una fecha definida por las necesidades prácticas de otra época.

