Israel mantiene el control de casi 70 por ciento de la Franja de Gaza, una expansión territorial que supera el porcentaje contemplado en el acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025 y que ha reducido el espacio disponible para alrededor de dos millones de palestinos.
La población desplazada permanece concentrada en aproximadamente un tercio del enclave, en zonas afectadas por la destrucción de viviendas, servicios e infraestructura humanitaria básica. La situación ocurre mientras continúan los ataques y las advertencias de evacuación en el centro de Gaza.
Ataque en Al Zawayda tras una advertencia de evacuación
En Al Zawayda, en el centro de la Franja, un ataque israelí causó víctimas, entre ellas un niño, luego de que las Fuerzas de Defensa de Israel pidieran evacuar el área. También se reportaron personas heridas por el impacto y la dispersión de escombros.
El episodio se produjo en un contexto de frágil alto el fuego, vigente desde octubre de 2025, que no ha impedido nuevos ataques ni el desplazamiento de comunidades palestinas dentro del territorio.
Advertencias por cometas, drones y globos
El gobierno israelí advirtió que intensificará los ataques selectivos y las evacuaciones forzadas si continúan los lanzamientos de cometas, drones y globos desde Gaza hacia el sur de Israel. Las autoridades israelíes sostienen que esas acciones representan una amenaza, mientras que Hamas ha rechazado asumir responsabilidad por algunos de los lanzamientos.
La advertencia incorpora incluso cometas sin material sospechoso dentro de la respuesta militar anunciada por Israel. La medida ha generado preocupación por el posible impacto sobre zonas residenciales y familias desplazadas.
Una franja cada vez más reducida
El avance del control territorial israelí se suma a la instalación y ampliación de barreras y posiciones militares en torno a la denominada Línea Amarilla, establecida durante el acuerdo de tregua. Informes humanitarios han señalado que Israel ordenó ampliar su control hasta cubrir cerca de 70 por ciento del territorio.
La concentración de la población palestina en el área restante agrava las condiciones de hacinamiento y limita el acceso a vivienda, atención médica, agua y otros servicios esenciales. Mientras no se modifique el equilibrio territorial ni se garantice una protección efectiva para los civiles, Gaza continuará enfrentando una crisis humanitaria y de seguridad de gran escala.

