Los principales indicadores democráticos de Estados Unidos, incluida la libertad de prensa, la libertad de expresión y la independencia judicial, alcanzaron su nivel más bajo en 50 años, de acuerdo con el informe Global State of Democracy 2026, publicado este 15 de septiembre de 2026. El documento advierte que el deterioro estadounidense tiene repercusiones en el orden internacional y favorece a líderes autoritarios y populistas.
El análisis del Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral señala que la erosión democrática no se limita a Estados Unidos. Entre 2020 y 2025, aproximadamente 57% de los países evaluados registró un retroceso en al menos uno de los indicadores relacionados con la independencia judicial, la credibilidad de las elecciones, la libertad de prensa y expresión o el acceso a la justicia.
El informe también identifica un debilitamiento global del Estado de derecho. La independencia judicial se encuentra en su nivel más bajo en 36 años, mientras que las elecciones confiables, el acceso a la justicia y las libertades de prensa y expresión presentan sus peores registros en alrededor de tres décadas.
El impacto de las decisiones de Washington
El reporte vincula parte de la pérdida de confianza internacional con el distanciamiento de Washington del orden multilateral y con los cuestionamientos a las instituciones democráticas estadounidenses. En ese contexto, el caso de Estados Unidos es presentado como un ejemplo de cómo el debilitamiento institucional de una potencia puede influir en las tendencias políticas de otros países.
Entre los antecedentes señalados se encuentra la negativa de Donald Trump a reconocer su derrota frente a Joe Biden en las elecciones presidenciales de 2020 y el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. El análisis también menciona los disturbios ocurridos en Brasilia el 8 de enero de 2023, cuando simpatizantes de Jair Bolsonaro atacaron las sedes de los poderes públicos para exigir una intervención militar contra el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
El informe considera que la situación estadounidense forma parte de una tendencia internacional más amplia, marcada por la polarización política, la reducción de los controles institucionales y las presiones contra medios de comunicación, jueces y organizaciones de la sociedad civil. La evolución de estos indicadores será especialmente relevante ante los próximos procesos electorales y los debates sobre el equilibrio entre los poderes públicos.

